La selva de lo paranormal

Por: Marisol Roldán

La selva de los misterios está últimamente revolucionada. Los enigmas propiamente no, sino aquellos que recientemente se habían acercado a ellos para lograr fama, dinero y algún mérito de reconocimiento que en otros terrenos o temas no hubieran tenido. Hoy aquellos que hubieran podido ser águilas audaces en busca de respuestas son meras alimañas en busca de carroña y de restos que roer. Es una extraña fauna que está surgiendo a la sombra de los grandes pioneros que se van marchando desafortunadamente por la edad.

Unos animales (les llamo así por su instinto, donde prima el cerebro reptil y no el homínido), que con caras de víctimas unos y con prepotencia otros se dedican a gritar a todos que miren las pajas de los ajenos, cuando sus vigas son tan grandes, que van rayando el horizonte de lo desconocido. Sobre todo porque esos buitres de lo oculto están relacionados con cada uno de los mismos fraudes que pretenden destapar. Pero sólo ahora lo sabemos porque el destino, les giró su mano, y en venganza comentan en voz alta hechos y cosas fraudulentas que otros han cometido en su presencia o con su consentimiento, o peor aún, con su complicidad.

No quiero poner nombres a esta fauna de mamíferos, y lamento que uno sólo de vosotros, lectores de estas líneas, se sienta identificado, porque si es así, es que algo de cierto hay en lo que digo. Me da igual que se me ataque luego, con lo único que pueden, bajo anonimato, mandando como suelen hacer e-mails anónimos a los medios de comunicación donde me muevo o a los lugares de Internet donde pululan, porque aunque lo hacen con conocidos comunes este lado es el que menos me preocupa. Hace tiempo que tengo claro que ser yo misma es lo que mejor se me da, porque pasarme 24 horas al día imitando personalidades por conseguir metas o caer bien a la gente sería muy cansado. Hay quien no lo ve así o que lo ve como único camino para salir “en los papeles”.

Prefiero gastar mis energías en cosas más productivas, entre ellas mi propia evolución personal. Algo que todos los buscadores reales de enigmas tienen dentro de si. Los que no tienen este fin entre lo que hacen no se han dado cuenta que estos temas son profundos, humanos, extraordinarios y no se debe jugar con ellos, ni con los sentimientos de otros buscadores que si andan...ahí fuera intentando comprender el universo de lo diferente. Una cosa es, puntualmente demostrar un fraude u dar opiniones (contrastadas y con argumentos) y otra dedicarse a tirarse a las yugulares de los que ellos creen competencia, estorbos o sólo otros “misteriosos” que le caen mal.

Quizá yo me siento un poco culpable de motivar a este tipo de rapaces, dado que en ocasiones el ser clara me ha enfrentado a ideas y personajes, pero desde luego no he ido al ataque personal o no lo he hecho porque me cayeran mal o bien, simplemente mis intenciones eran mi deuda para el apasionante mundo de los misterios y los buscadores, y más allá he visto absurdo ir a derribo con nadie. No entiendo ese tipo de ética. La víboras que destrozan el vientre materno para salir a la luz terminarán siendo víboras igualmente, quizás más adaptadas al medio, pues las serpientes son los animales más adaptables de todo el planeta, pero seguirán siendo un peligro. Y la frustración, saberse mal pagado, sentirse vetado, no excusa a estos reptiles mutantes a hacer lo que hacen y destrozar el misterio ni eliminar otras especies de buscadores “sanos”.

Si están frustrados que se depriman como hacemos todos, que se tomen ciclos de relax, que mediten tomar las cosas desde perspectivas más positivas y optimistas, que gasten su tiempo (que no inteligencia porque son previsibles) en buscar novedades de observación a lo desconocido aún. Si antiguamente los circuitos gremiales en los que se había convertido el medio de difusión de los misterios era desastroso para los que queríamos mantenernos independientes y amigos de todos, y digo nocivos, porque los pactos entre los integrantes de esos medios cerraban paso a los demás y sus trabajos, provocando un corporativismo cómplice (que seguramente habrá frustrado a más de uno de los propios participantes, ya que debe ser muy duro saber la verdad y callar lo que se hace de malo, sentirse cómplices de engaños)... ahora la cosa se ha empeorado con la aparición de los que quieren...¿qué quieren exactamente?...pues, ¿destrozar el misterio y su credibilidad caso por caso?.

Hace tiempo decidí apartarme junto a mi hermano. Vivir en mi roca donde no hay fama, ni dinero pero atisbo cada día el misterio en los casos que siempre soñé investigar. Desde esta forma más indolente que en el pasado, me es más fácil observar los movimientos de ajedrez y ver como los animales de esta fauna se reparten un territorio ficticio, sin darse cuenta que están desolando el terreno por donde pasan con sus venganzas personales o ganas de protagonismo gratuito. En el fondo, me duele compararles con animales, porque estos últimos, en su inteligencia no son conscientes cuando hacen daño porque lo hacen por supervivencia física. Aquí el daño que se hace es más profundo. Veo como muchos desencantados, pero buena gente, se dejan seducir por estos alacranes, que les hacen ver que luchan por la misma causa. Veo como se pierden ganas e iniciativas y huelo las quemaduras del ánimo en mis compañeros buscadores.

Y encima son gente que no aportan nada ... Sólo quieren alzarse con el titulo de “Imagen del Misterio”, cuyo puesto está vacante. Y actúan como los gorilas. Y para demostrar sus supremacía no sólo dan por detrás a las hembras, sino a sus congéneres masculinos. De forma sutil y reptante. Embaucadora y sinuosa acechan a cualquiera que les sirva a sus propósitos o meten fuego a los puntos donde saben que hay leña Y en la polémica de la hoguera de las vanidades...o eres de los suyos o estás contra ellos. Mi roca es muy grande compañeros. Es vuestra cuando queráis usarla y distanciaros de las necedades de la persecución de especies del misterio. No es un lugar perfecto, nosotros no lo somos. Somos humanos necios y ciegos ante lo enorme de la creación , pero preferimos ser seres incompletos, imperfectos, a veces errados, que no alimañas gozando con los restos de los sujetos caídos o acosando a presas hacia los territorios donde los leones darán cuentas de ellas...

music-Imagine (John Lenon)