Las frecuencias cerebrales

"La mente humana es un generador de procesos electroquímicos, que poco a poco van siendo comprendidos por científicos y clínicos. Aunque aún queda mucho por saberse acerca de esos impulsos bioeléctricos, sabemos que el cerebro emite impulsos eléctricos a diferentes frecuencias y amplitudes. En el cerebro, cada frecuencia tiene distintos efectos sobre la atención, el comportamiento y las emociones, de la siguiente manera:

Frecuencia Delta (de 0 a 2 hz.): Asociada con estados relativamente inconscientes, tales como los del sueño profundo, carentes de actividad onírica. Las ondas Delta raramente se presentan en un adulto normal despierto.

Frecuencia Theta (de 2 a 7 hz.): Esta frecuencia está asociada con la somnolencia, al acceso de material inconsciente, la imaginación, fantasía, la actividad onírica, la resolución de problemas, inspiración, creatividad, y el despertar.

Frecuencia Alfa (de 8 a 12 hz.): Está asociada con un sentido de bienestar y conciencia interna placentera, no con un estado de sueño, sino un estado de intensa tranquilidad y relajamiento.

Frecuencia Beta (de 12 a 30 hz.): Asociadas al estado de alerta consciente. Dependiendo del mayor o menor estado de alerta requerido por el individuo, estas frecuencias fluctúan clasificándose en Beta Baja o Ritmos Sensomotores de 12 a 15 hz., Beta Media, de 15 a 18 hz. y Beta Alta, de 18 a 30 hz.

Las ondas Beta Media y Beta Baja están asociadas con la externalización de la conciencia pero más asociadas con los ritmos sensomotores. Producen un estado de alerta, concentración, pero al mismo tiempo un estado de estar presente en el "aquí y ahora". Producen un sentido de bienestar y de tranquilidad y de "reposo alerta."

El espectro Beta Alto asociado a un estado de sobre-alerta, representa una actividad relativamente desincronizada. La actividad Beta Alta, usualmente aparenta ser caótica, rápidamente cambiante en frecuencia y amplitud. Está asociada al pensamiento activo y a la externalización de la conciencia. Se presentan durante estados de enojo, miedo, hambre, ansiedad, tensión y sorpresa".

Fuente: http://www.neuropsicoterapia.com

 

 

 

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